que luchar valga la pena

Ni aulas inseguras, ni brecha digital

Desde el comienzo de la pandemia se ha realizado una gestión nefasta por parte de las universidades. Los estudiantes hemos sufrido problemas tales como la semipresencialidad como método docente, así como la carencia de espacios de estudio y aulas que garantizasen nuestra seguridad. Muchos de los inconvenientes con los que nos hemos encontrado no nacen con la pandemia, sino que forman parte de un proceso de infrafinanciación que llevamos padeciendo de manera sistemática desde hace tiempo. Hablamos de un sistema educativo público incapaz de amoldarse a los cambios que exige la situación de excepción sanitaria en la que nos encontramos. Esta es una realidad que se ha hecho latente durante el periodo de examinación presencial en las universidades públicas de todo el Estado español.

Conquistemos nuestro futuro

Durante décadas nos han vendido la educación reglada en general, y el sistema educativo español en particular, como la clave para acabar con la desigualdad, mostrándose a sí mismo como un ascensor social que permite elevar el nivel de vida de cada generación al respecto de la anterior, permitiendo a cualquier persona independientemente de su situación lograr las mismas oportunidades en una oda a la meritocracia.

Que luchar valga la pena

La lucha es una necesidad para nuestra clase; hacer que luchar valga la pena es un deber para los comunistas. Actualmente, nos encontramos en una situación de crisis sin precedentes. Una crisis, en la que la clase trabajadora ha parado cada golpe y pagado con su salud, sus derechos o su vida las imposiciones de quienes se lucran de su trabajo. Sin embargo, pareciera que la vida sigue bajo el capitalismo. La vida que sigue es una vida de explotación. La que podemos esperar bajo este sistema es una vida bajo los sometimientos de la burguesía…