eléctricas

¡Contra su humo, nuestro fuego!

Desde el Partido (marxista-leninista) de los Trabajadores lanzamos hoy una campaña con el fin de desenmascarar y combatir los engaños y el verdadero carácter de la socialdemocracia. No cabe la pasividad ante los continuos ataques contra nuestra clase por parte de quienes lo único que le ofrecen frente a la miseria del capital es humo; humo y migajas.

Sobre el falso conflicto entre el Gobierno y el monopolio de las eléctricas

El pasado 14 de septiembre el Gobierno anunció que aprobará un plan de choque para rebajar el precio de la electricidad. Así lo ha aprobado el Consejo de Ministros por Real Decreto-Ley, una norma que “combina medidas generales que benefician a todos los consumidores vulnerables, las familias, las pymes y el tejido industrial” y con el objetivo de rebajar hasta un 22% la factura de la luz de aquí a final de año. La patronal del sector nuclear ha mostrado activamente su desacuerdo y amenaza con cesar la actividad de las siete plantas nucleares que hay en el Estado español, poniendo en riesgo entre el 22 y 23% de la producción eléctrica.

Las eléctricas mandan, el gobierno obedece

Como hemos podido ver, asistimos a un despropósito total que condena a la clase trabajadora a dos opciones inasumibles y absurdas: o bien, no dormir y realizar las tareas del hogar en horarios intempestivos; o bien, pagar facturas elevadísimas que impidan poder pagar otras facturas que ya suponen un ahogo para nuestra clase, como son los alquileres-hipotecas, etc.

La pobreza energética: el beneficio sobre la vida

La pobreza energética asociada a la incapacidad de las familias para cubrir las necesidades de disponibilidad energética y mantener una temperatura adecuada en sus hogares vuelve a crecer en España y afecta al 9,1% de la población.
Este término no constituye un tipo específico de pobreza, sino que por el contrario, es la consecuencia directa de la precariedad a la que aboca el capitalismo a las familias obreras, reflejada en su incapacidad de mantener un consumo energético suficiente para vivir en unas condiciones básicas y dignas