capitalismo

Ni explotadas, ni cosificadas. Sobre la situación de las trabajadoras en las casas de apuestas

Y tras esta cortina de humo de supuestas mejoras en cuanto a la publicidad y promoción de casas de apuestas, se esconde otra realidad tras las casas de apuestas: la explotación de sus trabajadores, y especial, de sus trabajadoras (…) Hablaremos de la doble opresión de la mujer trabajadora, que también vemos reflejado en este sector. Todo esto comienza con la demanda del trabajo, la realidad tras el papel mojado que representan las cláusulas del contrario no es más que: acoso, sexualizacion y objetivizacion de la mujer. No es vista más que una forma de atraer a los clientes para continuar con el negocio en torno a la ludopatía.

Ley de universidades: ¡Fuego a la educación capitalista!

El 31 de agosto, fue aprobado en el consejo de ministros el ante proyecto de ley para la reforma de la ley universitaria 6/2001. Desde los medios de comunicación tan solo hemos escuchado la reducción de las sanciones para aquellos que copian en exámenes o el aumento de las sanciones por plagio, pero no hemos escuchado nada más sobre el tema. Lo cierto es que esta ley plantea grandes modificaciones en relaciones a la financiación de la universidad pública, condiciones de trabajo, democracia interna, aumento de la inversión en la investigación, represión a la actividad política…

Contra la represión en Colombia, sólo queda la lucha

Los sucesos de Colombia vuelven a evidenciar cómo el Estado no duda en reprimir usando la violencia más desmedida con tal de perpetuar el sistema capitalista. Demuestra el miedo que genera a los enemigos de; la clase obrera la organización de los trabajadores y el carácter de clase de un Estado que no representa el interés de los trabajadores colombianos, sino de quien fuerza su miseria.

Contra su represión, nuestra lucha. Contra su horror, nuestra solidaridad.

La pobreza energética: el beneficio sobre la vida

La pobreza energética asociada a la incapacidad de las familias para cubrir las necesidades de disponibilidad energética y mantener una temperatura adecuada en sus hogares vuelve a crecer en España y afecta al 9,1% de la población.
Este término no constituye un tipo específico de pobreza, sino que por el contrario, es la consecuencia directa de la precariedad a la que aboca el capitalismo a las familias obreras, reflejada en su incapacidad de mantener un consumo energético suficiente para vivir en unas condiciones básicas y dignas