Represión anticomunista en la India

En solidaridad con los presos políticos del Partido Comunista de la India (maoísta) 

Desde Iniciativa Comunista, la Organización Comunista Revolución y el Partido de los Trabajadores condenamos la brutal represión que sufren el pueblo y los revolucionarios en la India. En concreto, son especialmente graves los casos de dos intelectuales revolucionarios y militantes del PCI(m), GN Saibaba y Varavara Rao. 

GN Saibaba es un profesor de inglés de la universidad de Delhi, con un largo historial de activismo en defensa de los derechos del pueblo de la India y contra las violaciones de los DDHH que sistemáticamente se han dado por parte del estado indio en estas últimas décadas. En el año 2013 se inició una investigación contra él y al año siguiente fue detenido y acusado de tener vinculaciones con el maoísmo indio y el movimiento naxalita. Finalmente, fue condenado en el año 2017 a cadena perpetua. Desde su entrada en prisión se le ha negado recibir tratamiento médico, y sufre una discapacidad del 90% debido a las secuelas de la enfermedad del polio, tiene problemas médicos de gravedad como un quiste cerebral, dolencias en el páncreas etc. 

En el caso de Varavara Rao, de nuevo nos encontramos con un intelectual y activista revolucionario desde los años 60-70. Fue detenido en varias ocasiones en los años 70 y 80, y estuvo preso desde 1985 hasta el año 2003. Posteriormente, en el año 2018 fue detenido junto a otros activistas indios y está en la cárcel pendiente de juicio. Está acusado de promocionar la violencia y colaborar con maoístas/naxalitas indios durante los disturbios ocurridos en la celebración del Elgaar Parishad de 2018. Su situación es muy grave: es un hombre mayor de 80 años, que se ha contagiado del COVID-19 en prisión y lleva meses de deterioro físico y psíquico, y por supuesto, sin un tratamiento médico correcto. 

Ante estos gravísimos casos de represión contra comunistas, se han dado multitud de formas de solidaridad y movilizaciones a nivel internacional: cientos de estudiantes en universidades de la India, manifiestos y cartas firmadas al gobierno, intelectuales y personalidades contestatarias de todo el mundo, actos y comunicados de asociaciones en defensa de los derechos humanos, del pueblo de la India y de partidos comunistas etc. Se está dando toda una campaña de denuncia de estas terribles condiciones, y de solidaridad con estos presos revolucionarios. 

Esta fuerte represión en el estado de la India se relaciona con toda una historia de desigualdades sociales sufridas por su pueblo. Unas desigualdades arrastradas desde tiempo coloniales, que se han traducido en una gran miseria sufrida por cientos de millones de campesinos pobres y proletarios. La otra cara de la moneda es el aumento de riqueza y poder de terratenientes agrarios, y la conformación de una oligarquía financiera cada vez más reducida, poderosa y reaccionaria. 

Esta enorme desigualdad ha provocado grandes luchas populares, por ejemplo, la gran huelga general de 2019 que llevó a 100 millones de personas a las calles. La oligarquía de la India es consciente de que, para las masas, no son sostenibles estas condiciones sociales. Por esto mismo, se ha blindado con unas fuerzas armadas muy potentes, y ejerce una represión interna brutal. Según apuntan activistas de la India, esta represión ha crecido en los últimos años, desde el triunfo electoral del partido nacionalista hindú Bhartiya Janata Party (BJP) en el año 2014.

La hipocresía es enorme por parte de la burguesía de otros países o de sus organismos internacionales ‘’imparciales’’: en el año 2018, expertos en derechos humanos de las Naciones Unidas, reclamaban la liberación del profesor GN Saibaba debido a sus problemas de salud y el trato sufrido en la cárcel. Pero no clamaban contra la condena de por vida que sufre por su militancia y apoyo a la lucha del pueblo indio; no clamaban contra el estado reaccionario de la India y su brutal represión, por ejemplo, con la creación de las milicias anticomunistas Salwa Judum y sus abusos durante años contra el pueblo;tampoco iban a condenar los acuerdos de la oligarquía de los estados miembros de la ONU con la oligarquía de la India.

Hace escasos meses denunciamos la represión alemana y turca contra los comunistas del TKP/ML. Como vemos, este no fue un caso único o particular ni mucho menos, y por desgracia, hay muchos más casos de represión contrarrevolucionaria. Esta represión debe ser denunciada por los revolucionarios de todo el mundo. El internacionalismo proletario es un eje clave del marxismo-leninismo, debemos ponerlo en práctica y clamar junto al pueblo de la India y junto a todos los revolucionarios del mundo, por la liberación de los presos políticos y el fin de la represión.

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