Represión anticomunista en Alemania

En solidaridad con los presos políticos del TKP/ML

Desde el Partido de los Trabajadores condenamos las injustas condenas sufridas en Alemania por los diez camaradas del TKP/ML. Asistimos con preocupación a un nuevo caso de represión contrarrevolucionaria de la clase burguesa, que en este caso concreto, se da por motivos puramente políticos e ideológicos.

El juicio se inició en el año 2016 por parte de un tribunal de Múnich contra diez comunistas turcos/kurdos, bajo la acusación de pertenecer a un comité extranjero del Partido Comunista de Turquía/Marxista-Leninista (TKP/ML). Finalmente se ha decidido condenar a los diez acusados a diferentes penas de cárcel, siendo la mayor -6 años y medio de cárcel- para el líder del grupo -Müslüm Elma-. Todo esto, a pesar de que no están acusados ​​de actos concretos de violencia, sino de realizar trabajo antirrepresivo u otras actividades logísticas. Es decir, el estado burgués alemán ni siquiera justifica su condena por haber empuñado las armas, sino por pertenecer a una organización que se declara comunista. Para más inri, este partido no está prohibido en Alemania ni mencionado en la lista de terroristas de la UE.

Como vemos, este caso a simple vista ya presenta incoherencias e irregularidades. Además, es especialmente relevante porque nos permite ver la relación de la oligarquía financiera alemana y la turca, y cómo se asocian para la represión y el
ataque a los diferentes revolucionarios del mundo.

Los abogados de los camaradas turcos/kurdos protestaban en el juicio, que toda la información recogida para condenarles, provenía del estado turco, estado que sí ha caracterizado al TKP/ML como organización terrorista desde el año 2007. El caso de esta organización turca y su relación con la represión es muy relevante: su secretario general fundador, İbrahim Kaypakkaya, que fue detenido y murió ejecutado tras múltiples torturas en una cárcel turca en el año 1973. Además, llevan una decidida lucha en múltiples frentes: contra el ISIS, contra la represión turca, contra la represión siria, y contra el intento del imperialismo americano-europeo de instrumentalizar la causa kurda y quitarle su contenido revolucionario. De hecho, muchos cuadros de esta organización han muerto en combate y han sido detenidos en los últimos años.

Pero es que esta represión turca, se junta con la del estado alemán, que cuenta con una oficina pública de investigaciones antiterroristas con mucho poder, la Oficina de Protección Constitucional, constituida desde hace décadas, en tiempos de la RFA. Esta oficina sirve especialmente para perseguir al comunismo, ya sea de organizaciones nacionales, o de organizaciones del exterior, especialmente turcas/kurdas por la alta migración de estos pueblos al estado alemán. La burguesía alemana sabe que los ejemplos revolucionarios kurdo y turco, sirven como aliento y experiencias muy
valiosas a las luchas revolucionarias en su propio país.

No podemos caer en el discurso de los medios burgueses de condenar el autoritarismo del régimen de Erdogan, y callar en el caso de las democracias burguesas europeas, o pensar que son imparciales y justas. Este ejemplo desenmascara muy claramente el carácter reaccionario y opresor del imperialismo alemán, profundamente autoritario y represivo ante los intentos de emancipación de la clase obrera, ya sea la alemana, o la de otros pueblos oprimidos.

En definitiva, ante estos hechos debemos responder con las herramientas más poderosas que tenemos los comunistas: la solidaridad y el internacionalismo proletario. Sabemos que esto ni es la primera vez que ocurre, ni será la última. Por
ello, debemos estar preparados para resistir los ataques de la burguesía en nuestros países, y también alzar la voz y condenar firmemente la represión que sufren nuestros camaradas comunistas a lo largo y ancho del mundo.