Destruye su represión

No a la Ley Mordaza Aspense

El Ayuntamiento de Aspe (Alicante) aprobó en el Pleno del pasado 30 de septiembre la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana en el Espacio Público (Ley Mordaza Aspense de ahora en adelante), entrando en vigor el próximo 1 de enero de 2021. La aprobación de esta norma, que es extremadamente represiva y profundamente antiobrera, desenmascara una vez más el verdadero carácter de clase del gobierno municipal de Izquierda Unida en Aspe, sumándose a los muchos casos de favoritismo empresarial, corrupción, caciquismo y tráfico de influencias.

Una norma represiva y antiobrera

La nueva Ordenanza, vendida al público como “una modernización para mejorar la convivencia y sustituir a otras disposiciones obsoletas con más de 25 años”, es en realidad una suma de prohibiciones contra el activismo político, contra la vida popular y contra los pobres, mendigos y los colectivos más vulnerables del capitalismo.

La norma prohíbe el activismo político, o al menos toda comunicación política que no sea autorizada por el Ayuntamiento. Así, en el artículo 29 se prohíbe repartir panfletos, pegar carteles, pegatinas o adhesivos, colgar pancartas y un largo etcétera. “Deberá efectuarse [la propaganda] únicamente en los lugares expresamente habilitados al efecto por la autoridad municipal”, bajo sanción económica de 750€ o 1.500€. ¿Permitirá el gobierno “progresista” de Izquierda Unida y sus colaboradores la propaganda política que no le interese? Es inconcebible que cualquier persona que vaya al mercado y reparta panfletos contra los deshaucios, contra el racismo o para llamar a los vecinos a organizarse en sindicatos pueda ser multado.

La norma prohíbe la vida popular, convirtiendo la Ordenanza en un verdadero esperpento. Quedan prohibidas en el artículo 56 acciones tan inocuas como tender la ropa en la terraza, sacudir alfombras desde los balcones o limpiar el coche en el descampado de los polígonos del pueblo. También se prohíbe “usar u ocupar el subsuelo, el suelo o el vuelo de la vía pública” lo que impide ese signo tan característico de vida de pueblo y de barrio como ver a nuestros mayores sentados en la calle las noches de verano. ¿Qué interés tiene el Ayuntamiento en prohibir la vida popular? ¿Cómo se pretende mejorar la convivencia entre vecinos creando problemas donde antes no los había? ¿No será que el Sr. Alcalde Antonio Puerto pretende gobernar como un cacique permitiendo a quién él quiera mantener sus costumbres a cambio de un puñado de votos como viene haciendo cada cuatro años?

La norma prohíbe ser mendigo o pobre. No es que los “progresistas” de Izquierda Unida Aspe hayan prohibido la mendicidad expresamente, pero sí su forma de supervivencia. Así, en el artículo 48 se plasma que “está prohibida la venta ambulante en el espacio público de cualquier tipo de alimento, bebidas y otros productos, salvo las autorizaciones específicas” lo que se ataca directamente contra los manteros y vendedores de rosas, pulseras y demás artículos. También se prohíbe acampar en las vías y espacios públicos (artículo 56.1) y utilizar los bancos y asientos públicos para usos distintos a los que están destinados (artículo 56.2 b). ¿Es necesario que la Policía Local persiga a los colectivos más vulnerables de la sociedad que tienen que buscar comida en la basura o dormir en bancos? ¿Desahuciará el Ayuntamiento de Izquierda Unida las tiendas de acampada de la Huerta Mayor?

La bancarrota de la socialdemocracia: del servilismo empresarial al populismo barato

Vemos como la Ordenanza Municipal de Convivencia se ha convertido en una verdadera Ley Mordaza. No vemos, sin embargo, que el gobierno de Izquierda Unida intente regular o crear normas contra los puteros, contra los proxenetas, medidas contra las casas de apuesta o bonos de ayuda a familias trabajadoras. ¿Qué clase de hipocresía es esta de legislar contra la clase obrera, contra su activismo, contar su vida cotidiana y contra los pobres basándose en la limpieza, en la ecología y en la “convivencia ciudadana”?

El motivo de que Izquierda Unida Aspe apueste por esta Ley Mordaza no es por una represión consciente contra los revolucionarios (pero la usará si avanzan acciones en esa dirección). De hecho, la norma sigue el hilo de la corrupción, porque la nueva Ordenanza permite un mayor peso a la Policía Local y al Alcalde en particular, famoso por quitar multas a sus amiguetes.

El Alcalde y el equipo municipal de gobierno tiene una larga trayectoria de hipocresía, populismo barato y tráfico de influencias que le permite su pequeño puesto de poder. Del pucherazo en las primeras de IU donde Puerto iba pidiendo el voto a trabajadores del Ayuntamiento a sacar pecho por contratos eventuales (precarios, claro) a jóvenes por la corporación (¡cuando en realidad son contrataciones de fondos sociales europeos y el Ayuntamiento no tiene nada que ver!), pasando por sucesivas denuncias por lo contencioso-administrativo y lo social por varios trabajadores municipales.

El gobierno municipal, además de caer en el caudillismo y en la corrupción inherente a las instituciones burguesas, no ha demostrado colaboracionismo de clases, sino que mucho más allá y apuesta directamente por el servilismo empresarial. Un buen ejemplo de ello son las ayudas económicas por el Covid-19.

¿La solución? Programas subvención a las empresas afectadas por la crisis del coronavirus y por la contratación a nuevo personal. La corruptela y colaboración empresario-municipio se produce de la siguiente: la hostelería que rodea el Parque Dr. Calatayud o “parque de las palomas” tiene a trabajadores en negro; da de alta en la Seguridad Social a los trabajadores que estaban ya en plantilla; se crea nuevo empleo artificialmente; el empresario recibe la subvención; cuando la subvención acaba el empresario vuelve a dar de baja al trabajador, que a partir de ahora trabajará en negro como venía realizando.

¿Esta es la solución del gobierno “progresista” de Izquierda Unida? ¿Ayudar a los explotadores? ¿Hay alguien en todo el pueblo que no sepa que los arroces, los panettone y los cafés más famosos del municipio se hacen con explotación laboral? ¿La solución del gobierno “progresista” es… subvencionar a quienes todo el mundo sabe que tiene personal trabajando en negro?

¡Abajo las instituciones burguesas! ¡Abajo el Ayuntamiento!

La corrupción del Alcalde y el gobierno de Izquierda Unida en Aspe ejemplifica a la perfección lo que es un Ayuntamiento bajo la dictadura del capital: una institución burguesa más. El Estado es un órgano de gestión para que la clase capitalista reprima y mantenga su orden social de explotación. Los Ayuntamientos son, al fin y al cabo, órganos de gestión capitalista a nivel municipal, además con muy pocas competencias (personal, tráfico, gestión de políticas autonómicas cedidas…).

Los famosos Gobiernos del Cambio, que parecían asaltar los cielos, se quedaron en sillones y pactos para entrar dentro del circo parlamentario mientras dejaban a la clase obrera en la estacada. El gobierno de Izquierda Unida en Aspe ni es progresista (ni quiere serlo) ni sirve a los intereses de los trabajadores. Es preciso tomar partido y organizar la revolución proletaria para acabar con su represión, corrupción y todo los trapicheos, corruptelas y el circo parlamentario burgués. Nuestra democracia proletaria no cabe en sus urnas burguesas.

¡No a la Ley Mordaza Aspense! ¡Destruye su represión! ¡Abajo el Ayuntamiento burgués! ¡Organizar la revolución!