Comunicado sobre la Evaluación de Acceso a la Universidad

Esta semana comienza la Evaluación de Acceso a la Universidad (EvAU/EBAU) en muchos territorios del Estado español. A lo largo de las próximas semanas, miles de estudiantes de clase trabajadora verán como buena parte de su futuro, tras dos años de bachillerato, depende de la nota que obtengan en varios exámenes.

Debemos empezar por destacar la problemática que supone el hacer depender el futuro de cualquier estudiante, al rendimiento que pueda tener en apenas tres días con exámenes concentrados a diario. Sumándole el factor del estrés añadido que supone la propia prueba de acceso a la universidad.

Actualmente, estamos en un sistema educativo que maximiza la competitividad entre estudiantes, donde todo depende de una nota para poder acceder a la titulación que deseamos. Un sistema donde las ratios profesor-alumnos son elevadísimas, la atención individual a cada estudiante es nula, y en el que a los alumnos que no responden con buenas notas se les termina excluyendo.

En el sistema educativo capitalista todo está enfocado en la rentabilidad que la burguesía vaya a extraer de cada estudiante. Es por lo que, no es de extrañar que el sistema este diseñado para cribar a los estudiantes y categorizarlos en aquellos con baja, media y alta cualificación. De esta forma el sistema educativo consigue producir la mano de obra que le será necesaria.

El capitalismo no tiene en cuenta cuantos jóvenes trabajadores tendrán un futuro precario, es indolente ante las necesidades de la clase obrera, su enfoque únicamente se centra en la eficiencia económica en beneficio de la burguesía. Es decir, cuanta mano de obra voy a tener para que esta responda a mis necesidades estructurales y de contratación de trabajo asalariado. Esto nos demuestra el profundo carácter de clase del estado dentro del capitalismo. Este, no responde a las problemáticas de la clase trabajadora, no da soluciones a las condiciones subjetivas de cada estudiante, sino que tan solo amolda su sistema educativo a las necesidades puramente económicas. No importa que una baja cualificación sea sinónimo de un futuro precario si no si de esta forma se responde a las demandas de la burguesía.

La educación no deja de ser un reflejo del modo de producción capitalista, un engranaje más del mismo. Es así un filtro para que todo aquel que responda con buenas notas, pueda acceder a los mejores centros, mientras que todo aquel que no responda, se vea excluido de la educación, desterrado a trabajos más precarios. La EvAU es un claro reflejo de esto.

Esto se maximiza todavía más cuando vemos como los estudiantes de familias trabajadoras se ven obligados a vivir en entornos mucho menos propicios para el estudio. Muchos nos vemos obligados a compartir habitación, o a tener un único ordenador (o en ocasiones ni eso) para toda la familia o a que la formación de nuestros convivientes no sea suficiente para poder resolvernos dudas. A estas cuestiones hacíamos referencia anteriormente cuando hablábamos de condiciones subjetivas del estudiantado. Los hijos de la clase trabajadora nos vemos limitados desde el primer momento de nuestra vida a poder acudir a clases particulares, de tener ayuda en nuestros estudios. En muchos casos, nos vemos incluso obligados a trabajar durante los veranos o buena parte del año, una vez cumplimos los 16 años, para poder ayudar en casa o pagarnos nuestros propios estudios.

La clase obrera no juega en igualdad de condiciones en ningún ámbito de la sociedad, tampoco en el educativo. Rechazamos frontalmente el discurso del ascensor social que trata de vender la ideología burguesa. El sistema educativo es segregador y alienador, y bajo ninguna circunstancia está planteado para favorecer una equidad de oportunidades, este discurso tan bien sonante debe de ser combatido por las y los comunistas en cada centro de estudio, en cada debate, en cada espacio social. Debemos de señalar claramente cuál es el papel del sistema educativo y señalar como este sirve al poder económico e ideológico y por ende al político.

Por último, debemos de hacer mención al proceso de infrafinanciación que está sufriendo la educación y que está teniendo un efecto directo sobre los estudiantes de clase trabajadora. Estos, habitualmente estudian en colegios públicos, si es cierto que un porcentaje estudia en colegios cofinanciados/concertados, pero la cuestión a abordar esta en que el proceso de infrafinanciación ha llevado aparejado un empeoramiento de las instalaciones tanto de escuelas como de universidades, un aumento de ratios en las clases, un progresivo recorte en becas y aumento de las tasas de matriculación en las universidades, etc.

Desde el Partido (marxista-leninista) de los Trabajadores nos oponemos a todos los procesos segregacionistas con una clara perspectiva de clase que impone el sistema capitalista. Hacemos un llamamiento a todos los estudiantes de clase trabajadora para que se organicen en las filas del movimiento estudiantil y combatan al sistema capitalista y su modelo educativo centrado en cumplir los deseos de la burguesía.