Lenin

Folleto escrito por Lenin para la revista Pravda en septiembre de 1903. Aunque breve, el texto sintetiza a la perfección la visión marxista de las reformas y de su papel en la lucha de los revolucionarios, así como de el peligro de los reformistas: “los marxistas realizan una labor constante sin perder una sola posibilidad de conseguir reformas y utilizarlas, sin censurar, antes bien apoyando y desarrollando con solicitud cualquier actividad que vaya más allá del reformismo tanto en la propaganda como en la agitación, en las acciones económicas, de masas, etc.”

Descargar

Escrito en marzo de 1890, Lenin desarrolla en Marxismo y revisionismo, sirviéndose de Bernstein para ello, unas líneas sobre el peligro que supone el revisionismo para el movimiento revolucionario. La idea del texto es clara: el marxismo nació y se desarrolló en a través de la lucha ideológica, y se desarrollará de este mismo modo. En un primer momento, el marxismo se enfrentó a los socialistas utópicos y anarquistas, en un segundo momento, hoy día que “el socialismo premarxista ha sido derrotado”, en forma de revisionismo dentro de las filas del propio marxismo.

Descargar

Escrito a finales de 1901 y principios de 1902, Lenin desarrolla las ideas que ya exponía en el artículo ¿Por dónde empezar? publicado en Iskra en mayo de 1901.

En el libro, se critica al economicismo y al terrorismo como desviaciones oportunistas que alejan al proletariado de adquirir conciencia de sí mismo como clase revolucionaria. Criticando el trabajo artesanal de los círculos obreros, desarrolla la idea de lo que se conoce como Partido de Nuevo Tipo, un partido obrero centralizado, de trabajo sistemático con férrea disciplina que aspira a dirigir a las masas a la revolución. Aporta novedades a la agitación y propaganda y teoriza al periódico al principio del siglo XX como organizador colectivo. El ¿Qué hacer? es una de los textos clave para entender la capacidad y disposición de los bolcheviques para organizar la Revolución Soviética. En el propio prólogo, Lenin señala la siguiente cita de la carta de Lasalle a Marx, 24 de junio de 1852: “La lucha interna da al partido fuerzas y vitalidad; la prueba más grande de la debilidad de un partido es la amorfia y la ausencia de fronteras bien delimitadas; el partido se fortalece depurándose…”.

Publicada en mayo de 1920, La enfermedad infantil condensa toda la experiencia revolucionaria de los bolcheviques para asentar las bases ideológicas de la Internacional Comunista (III Internacional) recién creada. En el libro, Lenin explica las etapas históricas de la Revolución Soviética para, apoyándose en su historia, atacar las posiciones izquierdistas y de “oposición de principios” de los comunistas de distintos países (especialmente ingleses y alemanes), una actitud sectaria que los distanciaba de las masas y del trabajo político entre las mismas. Se trata la cuestión de la participación en los sindicatos reaccionarios y en los parlamentos burgueses, así como la importancia de la unidad ideológica en los procesos de construcción del Partido Comunista.

Escrita en primavera de 1916, en plena Primera Guerra Mundial, Lenin expone el “conjunto de los datos que ilustran los fundamentos de la vida económica de todas las potencias beligerantes del mundo entero”, analizando cómo el imperialismo no es nada más que capitalismo en su fase superior, “capitalismo agonizante, el umbral de la revolución socialista”. El imperialismo es la época de los monopolios, antítesis de la libre concurrencia de mercancías, acentuando todas las contradicciones del capitalismo; el imperialismo es la era de los bancos, de la fusión dialéctica entre el capital bancario e industrial y la formación del capital financiero, de una nueva oligarquía financiera como clase dominante de los Estados, las potencias beligerantes que inician guerras imperialistas de agresión por satisfacer las demandas de esta oligarquía. El imperialismo es la antesala de la revolución socialista porque hay un crecimiento gigantesco de la socialización de la producción, haciéndola más necesaria que nunca para hacer evolucionar a las fuerzas productivas.

Escrita entre agosto y septiembre de 1917, semanas antes del inicio de la Revolución Soviética, Lenin escribe El Estado y la Revolución porque “La cuestión del Estado adquiere actualmente una importancia singular, tanto en el aspecto teórico como en el aspecto político práctico” (prólogo a la primera edición). Partiendo de la doctrina del Estado según textos de Marx y Engels, se desarrolla el origen y función del mismo dentro de la historia de la lucha de clases. Parte de la heroica experiencia de los comuneros de París que se levantaron en 1871 para crear el primer Estado proletario de la historia para afirmar que no solo es posible, sino que la revolución proletaria y el ejercicio de su dictadura es el único camino para emancipar a la clase obrera: “marxista sólo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado.” Finalmente, se aborda la cuestión de la extinción del Estado y de las bases económicas para la transición del socialismo al comunismo.