¡Apoyo a la huelga de los estudiantes en el País Valencià!

La crisis del coronavirus ha afectado a todos los niveles de la sociedad, siendo, como siempre, la clase trabajadora la principal afectada, y esta crisis evidentemente tiene sus consecuencias en el sistema educativo.   

Desde el inicio de la pandemia, hemos podido ver una nefasta gestión y nula voluntad de inversión, tanto por parte de las instituciones como de las universidades, que, ante una situación excepcional, no han sido capaces de dotar a la educación de los medios para impartir una docencia de calidad a los estudiantes de clase trabajadora.   

Hogares sin acceso a internet o con el acceso muy limitado, falta de espacios de estudio o de formación y recursos para el profesorado, son algunos de los ejemplos que dejan ver las complicaciones que han tenido los estudiantes con menos recursos para seguir su formación con normalidad. Sin embargo, a pesar de tratarse de una situación excepcional, la incapacidad del sistema educativo para adaptarse a las circunstancias no deja de ser consecuencia de un proceso de infrafinanciación de la educación que se viene dando desde hace años, y el cual continua, siendo la pandemia una excusa para continuar con esta tendencia a recortar en servicios y medios. Estas consecuencias han sido terribles para los estudiantes de clase trabajadora y para la clase obrara en su conjunto, puesto que, en cierta medida, ha sido la salud pública la que se ha visto afectada por la falta de recursos destinados a este ámbito.  

En respuesta, desde el inicio de la pandemia, los estudiantes no han dudado en responder con protestas, movilizaciones y huelgas en universidades e institutos. Vivimos un momento de aumento progresivo de la conflictividad social, una conflictividad sobre la que los comunistas debemos intervenir para acrecentarla y ponerla contra el sistema capitalista, aumentando la fuerza de las organizaciones populares y engrosando las filas de las revolucionarias. 

Desde el Partido marxista-leninista de los Trabajadores y Organización Comunista Revolución, señalamos el carácter de clase de las instituciones públicas en el sector de la educación que, incluso bajo gobiernos progresistas, menosprecian y abandonan a la clase trabajadora, siendo este un problema que nace mucho antes de la situación de excepción que vividos hoy en día. Esto nos muestra la naturaleza misma de la educación dentro del sistema capitalista, dónde la productividad y el gasto mínimo en los procesos formativos se anteponen a la calidad de la enseñanza, invirtiendo sólo en la medida en que es rentable para la burguesía. No podemos conformarnos con aceptar las carencias de la gestión del sistema educativo burgués. Exigimos que las instituciones garanticen la seguridad del estudiantado.  

Nuestra única herramienta es la organización y la movilización, si no seguiremos pagando esta crisis los estudiantes de clase trabajadora. Es necesario apostar por un ciclo movilizador que señale las deficiencias de la política burguesa en la educación y que genere un tejido asociativo entre todos los sectores de clase del movimiento estudiantil. Es por ello por lo que apostamos por la huelga como forma de reivindicación de nuestra propuesta política. Ha llegado el momento de pedir responsabilidades y de luchar para que ningún estudiante de clase trabajadora se quede por el camino.   

Exigimos que la educación sea segura y presencial, para que ningún estudiante se vea obligado a abandonar su formación, sea cual fuere su situación material.   

¡Adelante la huelga por una presencialidad segura para la clase obrera! 

Contra un sistema que nos ataca, ¡organización y lucha!